Por qué creamos «La Pulga»

La Pulga nació originalmente como un podcast, pero vimos necesario ampliar nuestro trabajo a la palabra escrita. Somos un espacio de opinión que da voz a lo que callan los medios tradicionales.

El 20 de octubre de 2019 asistimos a votar como en cada acto electoral de nuestro país y más tarde por la noche, ante los anuncios del candidato Mesa de hacer «vigilias» en las oficinas de los Tribunales Electorales Departamentales, no podíamos imaginar todo el horror que se desataría y que hoy en día seguimos viviendo.

«La Pulga» nació del dolor, de los días que era insoportable sortear los bloqueos «pacíficos» de las y los denominados pititas que obligaban a a gritar «Evo Cabrón» para que te permitan cruzar tu propia calle a pie, hasta los días de terror del la Resistencia Juvenil Cochala en la zona sur de Cochabamba, el motín policial en obvia complicidad con este grupo parapolicial, sus acciones de amedrentamiento a las mujeres de pollera, las masacres en Huayllani-Sacaba y Senkata- El Alto – La Paz.

El dolor hizo nacer este proyecto que no es periodístico, pero que no por ello es menos válido.

¿Por qué es necesario?

  • Porque es una memoria viva que se nutre de las y los actores que evidenciaron (y evidencian a diario) los desmanes de este gobierno de transición, que a pulso se ha ganado el título de Gobierno de Facto. Con todas sus letras.
  • Porque aunque los recursos con los que contamos para resistir a este gobierno de facto son escasos, hombres y mujeres mantenemos la esperanza viva por la lucha y justicia social, y no renunciamos a la construcción de la verdadera democracia, popular y con el concurso de los movimientos sociales que componen el tejido de este país.

Esta memoria quedará en este espacio plural para quieres tienen un atisbo de duda, aquellas y aquellos que fueron instrumento de la supuesta «lucha para recuperar la democracia» y que sienten traicionadas sus convicciones.

Pero principalmente, este es un testimonio de las y los actores que resisten (resistimos) en este momento. Porque estamos encontrando maneras de romper el cerco mediático que califica de «hordas» a los movimientos sociales deshumanizándolos, reduciéndolos a criminales bárbaros que no piensan ni sienten… es como si volviéramos a principios del siglo pasado; porque estamos volviendo a articularnos después del terror y la soledad que nos dejó el último trimestre de 2019, desde distintas ideologías pero con la firme convicción de que el fascismo no pasará. No más.

Estas líneas no están pensadas para complacer a todos, ya los medios tradicionales están desplegando todo su ingenio y habilidad para ello. Estas líneas son un acto de rebeldía, un poco de esperanza para quienes se oponen a este régimen fascista y todavía temen hablar en público, porque nuestra tarea también es dejar una memoria de lo que está pasando como generación digitalizada.

Haremos cuanto esté en nuestras manos para mantener viva la memoria de quienes ya no pueden hablar.

Escúchennos en Spotify y también en Google Podcasts.

Deja un comentario